miércoles, 8 de marzo de 2017

Día de la madre

Por Cristina Calvo*

        Muy complicado fue, este año, el 19 de octubre, un cálido domingo, NUESTRO DÍA. Lo celebré con mis tres hijos maravillosos.
        Felicité a mi hija madre y rogué para que mi otra hija, la menor, lo sea y pueda experimentar  el gran gozo de tener un bebé entre sus brazos.
        ¡Upa mi amor! ¡Qué hermosa eres! Con esa naricita y tus orejitas diminutas. Te hamaco y acaricio suavemente tus cabellos breves que me recuerdan a un cepillo “limpiadiscos” (así te decíamos con papá). Me encanta acariciar la fina piel de tus manitas y sentir el calor de tu cuerpito cuando te duermes con mis canciones.
        Bañarte y vestirte es maravilloso: es como tener una muñequita entre mis manos.
        Tu vocecita es tan dulce como una campanita que colma mi corazón. Eres una gordita muy simpática. Te amo y agradezco por tu existencia a Dios.


*Cristina Calvo es ciega de nacimiento y fue integrante del TEC en 2014 y parte del 2015. Este texto, escrito en 2014 en base a la consigna de pensar la maternidad desde la ceguera, anticipó su anhelo de ser abuela, deseo cumplido en el año 2015. 
El dibujo pertenece a la artista Katie Berggren.